El virus de la influenza es más peligroso de lo que creemos y circula entre nosotros en todas las épocas del año, por la ubicación tropical de nuestro país.
La influenza es una infección viral que afecta nariz, garganta, bronquios y, en ocasiones, pulmones. Sus principales síntomas son fiebre alta, dolores musculares, dolor de cabeza, malestar general, tos seca y rinitis. Se transmite con facilidad de una persona a otra.
La mejor opción para prevenir es la vacunación porque ayuda a evitar complicaciones graves, incluso la muerte.
Se pueden vacunar niños desde los 6 meses hasta los 5 años, mujeres en estado de gestación, adultos mayores de 60 años, personas con enfermedades crónicas, personal de la salud y cuidadores de pacientes con cáncer menores de 18 años de edad.
La vacuna contra la influenza funciona así:
1. La vacuna contiene pequeñas partes del virus de la influenza que no pueden causar la enfermedad.
2. Tu sistema inmunológico estudia estas partes, como si fuera un detective.
3. Tu cuerpo crea defensas (anticuerpos) que reconocerán y destruirán el virus real si llegas a estar expuesto más adelante.
De esta manera, tu sistema inmunológico está preparado antes de que la influenza tenga la oportunidad de enfermarte.
Cabe destacar que el cuerpo tarda dos semanas en desarrollar la protección, así que el mejor momento para vacunarse es ahora.
Consulta en tu IPS o centro de salud más cercano.
