Nuestros adultos mayores conservan la experiencia y sabiduría que garantiza la continuidad de sus saberes, tradiciones y costumbres, por ello, es fundamental que valoremos, respetemos y atesoremos sus consejos y su presencia en nuestros hogares.
Por iniciativa de la Asamblea General de las Naciones Unidas, cada 1° de octubre fue proclamado como Día Internacional de las Personas Mayores con el propósito de convertir esta fecha en un espacio de reflexión para valorar la contribución de los adultos mayores a la sociedad, defender sus derechos y su bienestar.
Salud con enfoque diferencial
En Proteger EPS estamos comprometidos con la salud y el bienestar de nuestros adultos mayores, por ello, a través de la Coordinación de Enfoque Diferencial, Acceso en Salud y Gestión Social trabajamos continuamente para garantizarles una atención integral, prioritaria, enfocada en la prevención de las enfermedades, el seguimiento en los casos de condiciones crónicas y acompañamiento en todas las etapas de la vida.
Las personas mayores requieren una atención humanizada que reconozca sus características, necesidades y condiciones particulares. El enfoque diferencial permite brindar servicios de salud más accesibles, oportunos y respetuosos, teniendo en cuenta aspectos físicos, emocionales, sociales y culturales.
Atención integral
El envejecimiento es una etapa natural de la vida que requiere cuidados oportunos y adaptados a las condiciones individuales de cada persona. Por ello, es fundamental mantener hábitos saludables y acceder de manera periódica a los servicios de salud.
Recomendaciones para un envejecimiento saludable:
✓ Asistir a controles médicos periódicos:
Las consultas de seguimiento permiten identificar oportunamente cambios en la salud, controlar enfermedades existentes y prevenir posibles complicaciones.
✓ Mantener los esquemas de vacunación al día:
Las vacunas son una herramienta fundamental para prevenir enfermedades y reducir riesgos asociados a infecciones respiratorias u otras condiciones prevenibles.
✓ Promover una alimentación saludable:
Una alimentación equilibrada contribuye al mantenimiento de la energía, la fuerza muscular y el bienestar general.
✓ Realizar actividad física según las capacidades individuales:
El movimiento favorece la movilidad, fortalece músculos y articulaciones, y contribuye al bienestar físico y emocional.
✓ Cuidar la salud mental y emocional:
La participación social, el acompañamiento familiar y la realización de actividades significativas ayudan a fortalecer el bienestar emocional y prevenir situaciones de aislamiento.
Cuidar la salud en la etapa adulta significa promover autonomía, prevenir riesgos y garantizar bienestar. La edad no limita la posibilidad de vivir con calidad, participar activamente y continuar construyendo experiencias significativas.
.

